(Nota publicada en la Revista no. 95, el 11 de junio 2007)
El cine mexicano difícilmente se aventura
a producir películas que tengan una gran
cantidad de efectos visuales.
Con la cinta kilómetro 31, Lemon Films
(los hermanos Rovzar como productores) y Ollin hacen historia en el cine nacional.
Pensar en producir una película con efectos visuales que figuren a lo largo de toda la cinta y jueguen un papel protagónico, son palabras mayores. Es casi un lujo que sólo los que realizan cintas para Hollywood lo pueden considerar. Es por esta razón que la gran mayoría de los largometrajes hechos en México y en todos los demás países que no cuentan con el presupuesto de los norteamericanos, terminan haciendo historias más de la vida cotidiana que incluyen sólo en algunos casos de forma tímida unas cuantas escenas con efectos medianamente atrevidos, como choques y ciertas imágenes oníricas.
Sin embargo, en los últimos años han salido al mercado una gran cantidad de programas y equipos de cómputo que están permitiendo que en países como el nuestro empiecen a producirse cintas en las que los efectos visuales son parte central de la historia. Es el caso de la película Kilómetro 31, producida por los hermanos Rovzar y dirigida por Rigoberto Castañeda, que ha tenido un gran éxito de taquilla y a la que el público le reconoce méritos visuales de sobra. Es la cinta mexicana con más efectos visuales (bien hechos) de toda la historia del cine nacional:
1 . El papel clave en Kilómetro 31 lo jugó la postproductora mexicana Ollin Studio, en donde se proyectaron, diseñaron y realizaron todos los efectos visuales. Los productores y Rigoberto Castañeda, el director, hablaron con Charly Iturriaga, el jefe de efectos visuales y animación de Ollin Studio, y retomaron una relación que ya habían tenido éxito con la película Matando Cabos, para la que hicieron algunos efectos que dieron lucimiento a la cinta.
2 . El guión presentado por Rigoberto Castañeda a Ollin Studio contenía 150 efectos. Luego de un análisis creativo a conciencia, Charly Iturriaga, Alejandro Diego (Presidente de Ollin)
y su equipo de trabajo, propusieron que Kilómetro 31 tuviera 360 efectos que se integraran en forma total al largometraje y lo hicieran sorprendente.
3 . También fueron factor clave en la película el fotógrafo Alejandro Martínez, que realizó un arriesgado film con escenas en penumbra que siempre son sumamente complicadas, y el diseñador de arte Bernardo Trujillo, que cuidó la atmósfera de terror para que el público sí se asustara en la sala. Igualmente en los efectos, Edgar Mejía y Raúl Prado de Ollin desempeñaron un trabajo brillante. Coordinaron a lo largo de 5 meses a 18 especialistas en postproducción. Todos cuidaron siempre la estética.
4 . Para los efectos utilizaron como columna vertebral los programas Shake, Maya, Renderman, 3D Qualified y una gran cantidad de plug-ins para lograr todos los detalles posibles que dieran veracidad a cada escena. Rodaron dos secuencia con Motion Control (las transiciones), que le dan magia a la película. Postprodujeron en 2K y 4K.
5 . Filmaron en Súper 35 mm y con un proceso digital
consiguieron un tamaño de 2:35 anamórfico, que es una pantalla que en sala resulta más alargada. Se siente un cine más grande y se ve más impactante. Al público le gusta porque las escenas fuertes lo estremecen con mayor energía. El fotógrafo consideró ese alargamiento de pantalla y cuidó el encuadre para hacer el proceso digital 2:35 anamórfico.
El equipo para la película Kilómetro 31
Película: Kilómetro 31
Productora:Lemon Films
Escritor y Director: Rigoberto Castañeda
Productores: Billi Rovzar, Fernando Rovzar y Julio Fernández
Fotografía: Alejandro Martínez
Directora de Producción: Sandra Solares
Diseño de Producción: Bernardo Trujillo
Diseño de Maquillaje Especial: Roberto Ortíz
Diseño de Vestuario: Mariestela Fernández
Casa Postproductora: Ollin Studio
Supervisión de Efectos Visuales: Charly Iturriaga V.E.S.
Diseño Sonoro: Marío Martínez Cobos
Música Original: Carlos Cases
Este artículo se hizo con material informativo cortesía de Ollin Studio.