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Por José Antonio Fernández
F.
Carla Estrada es una de las productoras de telenovelas más exitosa de
todos los tiempos en la televisión mexicana. Sabe cómo hacer para
que una telenovela alcance picos de rating mayores a los cuarenta puntos. Con
la telenovela Amor Real confirmó que conoce todos los secretos del quehacer
melodramático en televisión.
En esta entrevista revela algunos de esos secretos y cuenta cómo dentro
de Televisa le hicieron la vida imposible durante varios años.
José Antonio Fernández: ¿Qué
te movió para entrar a la televisión?
Carla Estrada: Yo entré a estudiar Psicología, pero al
año dije: "no vengo ni al caso en esta carrera". Fui a la ventanilla
de Servicios Escolares en la Universidad (Autónoma Metropolitana de Xochimilco)
y pregunté a qué carrera me podía cambiar sin perder ese
año que ya había cursado. Me dieron opciones: Sociología,
Antropología, Economía y también Comunicación. La
que me latió más fue Comunicación. Mi papá es periodista
y mi mamá actriz. En Comunicación me sentía como más
en casa.
Yo creo fuertemente en el destino. Creo que todas las cosas que he hecho han
sucedido porque estaban en mi destino. Creo que Dios tiene nuestra vida planeada.
Dios tiene los planes y nosotros somo el instrumento para llegar a esos planes.
Ya depende de cada quien la forma en la que se llegue. Si eres una buena estudiante
y una buena hija seguramente llegarás más fácilmente a
las metas.
Yo estoy totalmente convencida de que las metas y los caminos están trazados.
Tengo ejemplos para probarlo.
José Antonio Fernández: ¿Significa
esto que entonces tú piensas que tienes una especie de misión
en esta vida?
Carla Estrada: Definitivamente. Yo creo que todos los que estamos en
esta tierra tenemos una misión, y ojalá todos la encontremos.
Muchas veces nos perdemos en el camino y no sabemos para dónde ir.
Yo creo que tengo una misión y la debo cumplir. No estoy en esta vida
para peinarme y comprar ropa.
José Antonio Fernández: ¿Sabes ya
cuál es tu misión?
Carla Estrada: Es la de comunicar, entretener, dar trabajo a muchas personas
y ayudar. El camino poco a poco me ha llevado a hacer campañas sociales,
como la del Kilo de ayuda. Me siento muy satisfecha y muy contenta de haber
encontrado ese camino (del Kilo de ayuda). Imagínate que en Amor Real
logramos 59 puntos de Share, lo que significa que más de la mitad de
la población llegaba a ver la telenovela. Imagínate que a ese
gran público le puedas llevar un mensaje, y no hablo de educar porque
yo no soy nadie para educar, me refiero a concientizarnos mutuamente.
José Antonio Fernández: ¿Obligas a tus historias a tener
un cierto contenido o dejas que esas historias fluyan por sí mismas?
Carla Estrada: En casi todas las historias que he producido busco dar
ciertos contenidos. Por ejemplo, si está una sirvienta lavando los platos
con la llave abierta todo el tiempo, eso no lo permito. Si un jardinero aparece
platicando, lo hago que primero cierre la llave del agua. Quizá la mayoría
de estos contenidos se vean como implícitos, pero yo siempre, desde XE
Tú, he tratado de enviar mensajes positivos a la población.
José Antonio Fernández: ¿Qué
significa positivos?
Carla Estrada: Mucho es a nivel cultural. Aunque me de pena decirlo,
yo era de las niñas que abría la ventanilla del coche y tiraba
la envoltura del chicle. Y lo hacía sin ningún remordimiento.
Yo pienso que somos un país en vías de desarrollo y necesitamos
educación, que nos guíen un poquito en el camino. Hoy sé
que mi hijo jamás ha tirado un papel en la calle, porque ya recibió
otra educación. Hoy muchos jóvenes le dicen a los adultos que
no fumen porque el cigarro hace daño. Son conscientes.
Este tipo de mensajes son los que creo se pueden dar a través de la pantalla.
José Antonio Fernández: Parecería
que todas las condiciones no estaban dadas para que tú fueras una de
las principales productoras de telenovelas de toda la historia de la televisión
mexicana. Y lo digo porque estudiaste en una Universidad que no se distingue
por ser cercana a Televisa, y también porque no conocías a las
altas cúpulas de Televisa.
¿Cómo te abres brecha para lograrlo?
Carla Estrada: La tendencia de la UAM Xochimilco era justamente la contraria
a trabajar en una empresa privada. Yo comencé a trabajar en Televisa
unos meses antes de que saliera de la carrera. Eso no fue bien visto en mi Universidad.
A tal grado es cierto lo que te digo, que soy la única egresada de la
UAM que, honrosamente, hizo examen profesional para obtener el título
de Comunicóloga, y soy la única porque me lo pidieron aun cuando
en la UAM una vez que terminas de cursar las materias te entregan el título
de licenciatura de manera automática.
Yo creo que me exigieron hacer examen por dos factores: por una parte se enteraron
que yo estaba trabajando en Televisa y, por otro lado, reconozco que había
entregado un trabajo final muy malo. Lo curioso del caso es que el trabajo que
entregué era en equipo y a la única que reprobaron fue a mí.
Tuve que hacer un examen profesional, fue una sesión con sinodales y
ahí sentí que iniciaba el reto.
Pensé: "si la intención es que yo no me reciba, pues no creo
que deba aceptarlo". Fui una estudiante normal, no era ejemplar. Yo merecí
mi título profesional. Con toda humildad hice mi tesis, presenté
mi examen profesional y tengo mi título de licenciatura.
A la distancia te puedo decir que a la UAM le puedo agradecer muchas cosas,
pero la principal es que me enseñaron a trabajar en equipo. Hoy estoy
donde estoy porque supe formar, manejar y mantener un equipo.
José Antonio Fernández: ¿Cómo
entras a Televisa?
Carla Estrada: Yo vivía en Polanco. Para ir a la Universidad pasaba
todos los días por Televisa San Angel, pero durante todos esos años
nunca pensé que trabajaría aquí.
Un día una amiga mía consiguió boletos para ir a un programa
en Televisa. Fuimos y me encantó ver el manejo que hay detrás
de cámaras. Pensé que me gustaría trabajar dentro de la
empresa, aunque la verdad es que lo vi muy lejano. Vi la puerta muy grande y
yo era muy pequeña.
Antes de salir de la Universidad empecé a buscar trabajo. Solicité
empleo como en 20 lugares, pero no tuve suerte. Por casualidades del destino,
recuerda que creo en el destino, quien era mi novio tenía caballos y
se fue de viaje. Me pidió que los días que estuviera fuera de
México le montara sus caballos. Nunca fui buena montando a caballo, pero
montaba. En los días que fui a montar sus caballos, un señor le
dio duro con el fuete a mi caballo y lo hizo salir disparado. Me agarré
de donde pude y no me caí. Vi a la persona que le había pegado
a mi caballo. Le oí decir: "cree que está en Chapultepec".
Luego se acercó y me dijo que casi me había caído. Le reclamé,
le dije que yo no sabía montar y que no me llevaba con él para
que me hubiera hecho eso. Me dio una zanahorias para el caballo, se las rechacé
y me fui.
Pasado el tiempo fui a un concurso de caballos y me encontré con ese
señor. Yo iba con mi novio y le conté lo que había pasado.
Una chava que estaba junto a nosotros nos dijo que ella iba con él y
que ese señor era Víctor Hugo O'Farril (la cabeza de Televisa
San Angel, en ese tiempo). Se acercó, me volvió a decir que montaba
como si anduviera en Chapultepec, me preguntó lo que estudiaba, le dije
que Comunicación, me preguntó si me interesaba trabajar con él
y me invitó a colaborar con su equipo. Empecé de asistente de
su asistente. Checaba números. Casi de inmediato me di cuenta que trabajaba
en la empresa en la quería estar, aunque lo que hacía en ese momento
no me gustaba. Necesitaba tiempo.
José Antonio Fernández: ¿Habías
hecho antes solicitud de empleo en Televisa?
Carla Estrada: No, nunca. Se me hacía una empresa imposible de
entrar.
José Antonio Fernández: Ya cuando estabas
dentro, ¿qué pasaba por tu mente?
Carla Estrada: Me daba mucho gusto estar aquí, pero no sabía
por dónde entrarle a lo que me gustaba a mí. Mi ventaja es que
ya estaba dentro.
Un buen día se enteró el señor O'Farril que yo llevaba
un año trabajando en Televisa con él sin cobrar. Me preguntó:
"¿por qué no cobras?". Le respondí: "porque
nadie me ha dicho que debo cobrar". Y me volvió a preguntar: "¿y
por qué no le has dicho a nadie?". Y le respondí: "porque
me da pena". Después de esa conversación empecé a
cobrar. Luego de un tiempo, de nuevo se da una coincidencia del destino: yo
trabajaba muy duro para aprender de todo y ya sabía dirigir cámaras.
Un buen día necesitaron de imprevisto un director de cámaras.
No había celulares en ese tiempo. Eran las doce de la noche. Yo le dije
a Víctor Hugo que como no encontraban a nadie yo podía hacerlo.
Me preguntó si sabía dirigir cámaras y le respondí
que sí. Entonces me dio luz verde para que yo dirigiera al día
siguiente muy temprano.
Amanecía y yo ya estaba en Televisa como directora de cámaras.
Los técnicos se preguntaban: "¿y quién es ésta?".
Víctor Hugo estuvo detrás checando todo. Me dijo que tenía
mucha facilidad. A mí me encantó dirigir. A partir de ese momento
le pedí la oportunidad de hacer otras cosas. Empecé por producir
un catálogo de actores que sirviera a todos los productores de Televisa
para seleccionar a su elenco. Lo hice sin presupuesto, con Eugenio Cobo como
conductor. Cobo me recomendó con Valentín Pimstein. Fue Pimstein
el que me invitó a trabajar en telenovelas por primera vez en mi vida
(en la novela Vanessa). Era la época en la que se empezaban a producir
algunas escenas en exteriores. Me invitó para que yo las realizara. Le
pedí permiso a Víctor Hugo, me advirtió que se trataba
de producir para el aire, que ya no era el Catálogo interno, y que "si
no la hacía quedaría despedida". Aproveché la oportunidad
bajo la advertencia. Todo me salió divino. Dirigí escena y cámaras.
Además hice toda la producción.
En ese entonces no teníamos toda la organización que existe hoy
(en Televisa) para trabajar en locación. Mi unidad estaba integrada sólo
por 4 ó 5 personas y los actores se cambiaban de vestuario en los baños
más cercanos. Salíamos con dos cámaras con un equipo mínimo
de iluminación.
José Antonio Fernández: Tuviste mucho éxito.
Carla Estrada: La verdad es que sí lo tuve. Al mismo tiempo entré
como Coordinadora de Producción del programa XE Tú, que duró
tres años al aire. La serie la produjo e inventó Reynaldo López,
con quien al tiempo me casé.
XE Tú ocupaba una barra de lunes a viernes. Cada día hacíamos
un programa distinto. Él lo dirigía tres días y yo dos.
Al año me convertí en productora del programa.
José Antonio Fernández: La Universidad
Autónoma Metropolitana se ha distinguido siempre por ser un centro académico
muy crítico de Televisa, desde mi punto de vista hacen una labor muy
importante. Te pregunto: ¿tú eras crítica de Televisa cuando
saliste de la Metropolitana?
Carla Estrada: No.
José Antonio Fernández: ¿Por qué
no?
Carla Estrada: Porque nunca fui de la planilla rojilla de la Metro, más
bien era del grupo de los muchachos normalitos. Mis amigos eran Guillermo Díaz
Barroso, Víctor Lichtinger y Gilberto de Anda. No éramos de los
rudos de la Universidad.
José Antonio Fernández: ¿Tú
no estabas peleada con el dinero? Y te lo pregunto porque fue una tendencia
que duró muchos años en varias universidades y que nadie la puede
negar.
Carla Estrada: No es que yo no estuviera peleada con el dinero. Yo sentía
que era exagerada la tendencia de estar en contra de la iniciativa privada.
No entendía esa lógica porque para mí tanto la iniciativa
privada como el gobierno son entidades donde la gente trabaja y trata de hacer
su mejor esfuerzo. Yo también le agradezco a la Universidad el haberme
enseñado la cruda realidad de nuestro país y el motivarnos para
que tuviéramos la tendencia de ayudar a nuestro pueblo. De alguna forma,
aunque no haya sido de las brillantes de la Universidad, sí entendí
esa parte y actúo en consecuencia.
José Antonio Fernández: ¿Has regresado a tu Universidad?
¿Tienes contacto con la Metropolitana (Xochimilco)?
Carla Estrada: No tengo mucho contacto. He regresado sólo en una
ocasión. Me dio mucho gusto, emoción y tristeza porque estaba
bastante feita la Universidad (a mí me tocó estrenarla). Pero
me dio mucho gusto regresar a una Universidad en la que pasé mis mejores
momentos ya de adulta, y en donde no aprendí lo suficiente por culpa
de mi inconsciencia como joven, no de la Universidad. Sí te puedo decir
hoy que sin esos conocimientos universitarios difícilmente me hubiera
podido mantener en donde estoy. Sí le agradezco a la Universidad el gran
esfuerzo que hicieron para darme esos conocimientos tan importantes.
José Antonio Fernández: ¿A qué
conocimientos te refieres?
Carla Estrada: Yo nunca fui una matada, como ya te dije, pero sí
aprendí mucho de la sociedad, de la igualdad, de que todos pueden tener
la razón y que para que tú tengas la razón debes demostrarlo.
Que no porque eres la jefa ya tienes la razón y por consiguiente mandas.
Eso me ha ayudado a crecer. Y estos conocimientos se los achaco a la Universidad
porque ahí siempre trabajamos en equipo, lo que me costó mucho
esfuerzo al principio porque venía de escuelas tradicionales en las que
estudias y haces muchísimas cosas sola.
Lo reitero, este aprendizaje ha sido una parte importantísima en el desarrollo
de mi carrera.
José Antonio Fernández: En muchas ocasiones pedirle algo al jefe
se vuelve una cosa imposible por una simple tímida actitud. Es decir,
mucha gente no se atreve a decir lo que quiere hacer. Por lo que me has contado,
tú sí levantaste la mano y sí has dicho en tu vida: "yo
quiero". ¿Por qué se te da el que puedas hablarles a los
ojos a los jefes sin temor y mostrando una actitud segura?
Carla Estrada: Creo que todo esto nace porque mi papá es periodista.
Un día le dije que yo era una universitaria y le pedí ayuda. Mi
papá me dijo que no me iba a ayudar nunca. Que si tenía que empezar
barriendo, que arrancara rápido porque la carrera es larga. Ese día
me enojé mucho con él. Le dije que sólo le estaba pidiendo
la oportunidad de entrar, que si no funcionaba me sacarían. Me respondió
así: las oportunidades llegan, lo que tienes que hacer es aprovecharlas.
En ese entonces me enojé bastante, porque yo era una chava que me quería
comer al mundo. Pero se lo agradezco porque creo que en parte él me dio
esa fuerza para demostrar que puedo, y que puedo salir adelante. Además
mi mamá ha sido una mujer de trabajo de toda la vida, que ha sacado adelante
todo lo que se ha propuesto. A lo mejor me he atrevido porque tenía un
gran reto que cumplir a mis padres y a mí misma. No lo sé. Habría
que sumar, además, que desde chiquita había estado dentro del
medio, y aunque crees que oyes pero no escuchas yo creo que te van cayendo veintes
de la vida y terminas por saber un poquito más sobre las cosas.
José Antonio Fernández: Para hacer los
grandes proyectos que tú realizas primero debes ver a los ojos a los
jefes y despúes a los actores para proponerles que entren. ¿Te
dieron miedo los actores en algún momento (sé que algunos son
sumamente difíciles)?
Carla Estrada: No, porque siempre tengo ganas de salir adelante, de hacer
bien las cosas y de demostrar. Soy una gente muy tenaz, trabajadora y entregada.
Cuando empecé en Televisa me dije: estoy aprendiendo, me gusta lo que
hago y además me pagan. Mi compromiso es ser lo más profesional
que pueda.
José Antonio Fernández: ¿Pero cómo
le hiciste al principio para sumar a los actores a tus proyectos?
Carla Estrada: Nadie quería trabajar conmigo en la primera telenovela
que hice (Pobre juventud), todos tenían algo más importante que
hacer.
En esa época, hace 20 años, sólo estaban como productores
Valentín Pimstein y Ernesto Alonso.
Cuando terminó XE Tú, Victor Hugo O'Farril me invitó a
producir mi primera telenovela. Yo me sorprendí pero acepté y
le propuse hacerla de jóvenes. Me costó mucho trabajo formar el
elenco. Los jóvenes aceptaron pero los adultos no. Traje a mi protagonista
del cine (Gabriela Roel) porque los de aquí no querían. Me costó
mucho trabajo que los técnicos, actores y directores de Televisa creyeran
en mí. Hoy sí creo que las oportunidades las tenemos todos, que
pasan frente a tí y a lo mejor ni siquiera te das cuenta que ahí
las tienes. Pienso que he sido acertiva al ver mis oportunidades.
Produje Pobre juventud con el rechazo de los técnicos.
José Antonio Fernández: ¿Cómo
era el rechazo?
Carla Estrada: No sólo fue rechazo, era agresión. Me agredían
con palabras y hasta un día me agredieron físicamente. Con un
cable de cámara me pegaron en las piernas.
José Antonio Fernández: ¿Por qué
y quién lo hizo?
Carla Estrada: No sé por qué lo hizo. Yo era de las que
llegaba primero, estaba a tiempo y estudiaba mi libreto. A lo mejor en ese entonces
era más complicado. Es como si hoy quiero explicarle a mi hijo cómo
vivíamos sin celular o sin internet, no lo va a entender fácilmente.
Hace 20 ó 25 años, en Televisa la mujer no podía ocupar
el puesto que yo estaba desempeñando. Los técnicos no estaban
acostumbrados, no les gustaba que una mujer los dirigiera. Yo llegué
a mi casa llorando muchas veces. No entendía por qué me hacían
la vida de cuadritos. Me inventaban cosas. Fue un horror. En ocasiones hasta
el mismo O'Farril no creía en mí.
Todas esas piedras enormes que me iba encontrando en el camino me fueron dando
una gran fuerza y entereza. Me enseñaron el camino. Yo tenía que
saber de todo porque si no me hacían pomada. Me obligaron a saber de
iluminación, edición y de todo los demás. Me daba cuenta
que ellos sabían más que yo, pero empecé a aprender y a
aprender de todo. Hasta que se dio el momento, no sé qué día,
de qué mes ni de qué año que obtuve el respeto de la gente.
Más respuestas de Carla Estrada exclusivas para Canal100.com.mx
1.- Me gusta mucho lo que
hago. Soy de las personas afortundas que trabajo en lo que me gusta. Este sentimiento
es el que me equilibró durante mucho tiempo la tristeza que tenía.
Porque por un lado me realizaba, pero por otro estaba triste por el trato y
las tremendas dificultades para lograr ser lo que soy. Mis papás me decían
que así era en todos lados. Que si quería destacar debía
vencer obstáculos y ganarme el derecho de piso.
2.- Mis primeros diez años en Televisa
fueron muy complicados.
3.- Conocí a Emilio Azcárraga Milmo
cuando yo organizaba la producción de Quinceañera. Era un hombre
duro y difícil. Me ordenó que cambiara todo el elenco que había
propuesto porque eran "puros desconocidos" (estaba gente como Ernesto
Laguardia y Nailea). Le pedí que me diera la oportunidad de hacer el
trabajo como yo creía, porque de otra forma tendríamos que repartirnos
la responsabilidad. Se me quedó viendo y me dijo que la responsabilidad
era mía. Insistí que quería hacer la telenovela como yo
la imaginaba. Accedió y me dijo: "si no te sale te corto el cuello".
Cuando terminó Quinceañera me felicitó.
3.- Mis retos y mis metas siempre son muy cortitas
(es más fácil alcanzarlas). Soy muy desesperada. Prefiero pisar
la tierra que el cielo.
4.- Siempre en mis producciones meto a trabajar
a 4 ó 5 personas que sean recién egresados de la Universdidad.
La mayoría de ellos se han quedado a trabajar aquí. Es abrirles
esa puerta que yo vi cerrada y que un día se abrió.
5.- Me gusta que los personajes de mis telenovelas
sean humanos, y eso significa que pueden tener una parte buena y otra mala.
También he producido telenovelas en las que los villanos son muy malos.
Yo prefiero una como Amor Real, en la que no hay malos. Todos son seres humanos.
6.- Yo como productora sí puedo modificar
la historia. Eso lo saben de antemano escritores y también el director.
Se los digo antes de empezar. Los hago conscientes de que como productora tengo
todo en la cabeza, y cuando algo no me suena es que no está amarrando
bien. Yo soy la primera que tengo que creer en la historia y tener armas para
defenderla con vehemencia.
7.- Yo tengo que defender los textos de los libretos,
y les pido a los actores que no cambien los textos. Pueden de repente hablar
con el autor, pero es excepcional. Tiene que haber orden en la producción
de una telenovela.
8.- Yo no me impongo sólo porque soy la
productora, siempre les planteó mis ideas y trato de llegar a un acuerdo.
El mejor método es convencerlos porque eso significa que las ideas tienen
fuerza.
9.- Nunca limito a los personajes de mis telenovelas,
me gusta que todos brillen. Es el caso de Amor Real. Cuido locaciones, puntos
de vista, horarios, equipo técnico, vestuario, textos, intenciones y
todo lo demás.
10.- Mónica Miguel, mi directora, y yo
trabajamos primero todas las caracterizaciones a detalle de cada uno de los
personajes. Hacemos listas en las que definimos cómo vestir al personaje,
qué estilo tendrá, si le ponemos barba o bigote o lentes, cuál
será su tono y demás detalles. Hacemos toda la psicología
del personaje partiendo desde por qué le pasan las cosas (que no necesariamente
es desde que nacieron).
11.- Mónica Miguel les define a cada uno
de los personajes de mis telenovelas qué animales son. Es una fórmula
muy visual que ayuda mucho para que los actores interpreten sus personajes.
Por ejemplo, en Amor Real Adela Noriega es un cisne y Fernando Colunga un tigre.
Si un personaje es una gatita va a ser tierna y se va a embarrar un poquito.
Si eres un águila entonces tu personaje es altivo y prepotente porque
eres el que maneja la situación.
12.- Esta técnica de darle un animal a
cada personaje es de Mónica Miguel y da muy buenos resultados. Lo importante
es definir colores (que pueden ir cambiando a lo largo de la telenovela según
le vaya a ese personaje en la historia y la edad y rol que va representando),
medio ambiente (escenografía, paredes, pisos, muebles...) y características
personales (vestuario, arreglo, accesorios, peinado, maquillaje, intención...).
Ya que hacemos ese estudio de todos los personajes que aparecen en la telenovela,
entonces se los presentamos a cada uno de los actores y ellos pueden aportar
todo lo que quieran. A algunas propuestas les decimos que sí, y a otras
que no (no es a fuerza). .
13.- Yo sí te puedo decir que los actores
que trabajan con nosotros logran destacar. Porque a la gente que seleccionamos
siempre la protegemos y la impulsamos al máximo para que crezca. Muchas
veces luchamos con ellos (los actores) porque algunos no estudian. Repetimos
muchas veces las escenas hasta que queden, y eso no a todos les gusta. Les explicamos
el por qué repetimos.
14.- Tenemos juntas con vestuario, escenografía,
iluminación y todas las demás áreas.
15.- Alejandro Frutos se ocupó de la iluminación
de una forma extraordinaria. Yo le pedí y él la realizó.
16.- Amor real tuvo 190 capítulos (normalmente
las novelas duran 180 capítulos). trabajaron en producción 40
personas y 400 de satff. Utilizamos 178 sets.
17.- Otro de los recursos que utilizamos para
que los personajes conozcan el perfil de sus personajes es que les asignamos
un tono de la escala musical (do, re mi, fa sol...) El que es do es más
taciturno y serio, el sí es el más cursi e ingenuo.
18.- Mi peor telenovela en rating fue Mi destino
eres tú. Sí funcionó pero no cumplió con las expectativas
(aunque tuvo más rating que las telenovelas que programaron antes y después).
Fue una novela complicada pero fue una de las dos en las que más he aprendido
(la otra fue La señorita Limantour). En Mi destino eres tú me
di cuenta que debía regresar al A B C (a los principios), que no iba
en la Z.
19.- Yo hice el planteamiento de Amor Real a
mis jefes: Jorge Eduardo Murguía, José Batón y Emilio Azcárraga.
Tuve total libertad para producirla. Debo aclararte que si bien confían
en mí, definitivamente no tuve el tremendo presupuesto que se dice. Me
dieron un poquito más de presupuesto que una telenovela normal.
20.- En Amor Real quise utilizar todos los conocimientos
que he sumado a lo largo de los años, y lo logré bien. Tuve la
oportunidad de seleccionar historia, actores, música y todo lo demás.
21.- En cada telenovela nos entregamos todo el
equipo. Creo que soy la única en Televisa que cuento con un equipo que
tiene más de 20 años trabajando juntos. Hemos crecido juntos.
22.- El éxito que tenemos se da porque
yo soy la cabeza de un gran equipo de gente profesional y talentosa. Cuando
tú tienes oportunidad de escoger a gente que no te diga sí a todo,
sino que sea profesional y talentosa, entonces las cosas se dan y muy bien.
23.- Una telenovela tiene éxito cuando
los personajes tienen verdad, cuando el libreto tiene lógica. El público
sabe más de telenovelas que nosotros, y eso no hay que olvidarlo. Lleva
45 años conociéndolas.
25.- Me gusta que las telenovela tomen una gran
dimensión, al igual que los personajes y todos los elementos que aparecen
en escena.
26.- El planteamiento de la historia de Amor
Real fue en los primeros 4 capítulos. Ahí el público descubrió
que era una gran producción.
27.- Mando con el ejemplo. Si hay que llegar
a la locación a las cuatro de la mañana, a esa hora llego en punto.
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