Por Juan Ibargüengoitia
En las próximas semanas o meses, el gobierno de Felipe Calderón, a través de la Cofetel, lanzará la licitación para concesionar una o dos cadenas de televisión abierta a nivel nacional que competirán directo con Televisa y TV Azteca. La misma Cofetel ha abierto la incógnita de si licitará una o dos concesiones, no se decide aún qué hará... o al menos así lo quiere aparentar ante la opinión pública.
Como es la primera vez en la historia que Cofetel licita cadenas de televisión, de lo que no hay duda es que lo hará sin experiencia alguna, lo que por supuesto puede llevar la licitación al entrampamiento legal por errores propios cometidos y también por enfrentamientos legales con interesados, lo que podría incluso traer como consecuencia que no se haga realidad ningún otorgamiento.
Ante tal complejidad y posible gran lío legal en puerta, al menos a mí me queda claro que Cofetel se lanzará a licitar varias televisoras a nivel regional. Es el camino.
Como ya se va a lanzar al ruedo, seguro pensarán: lo mismo es torear uno que 10, al menos pueden hacer una faena.
Considere el lector que Televisa y TV Azteca explotan muchas concesiones que las convierten por momentos en cadenas nacionales, pero tienen la posibilidad de transmitir también con cada una a nivel local.
Esto significa que a los nuevos concesionarios no les convendría una sóla concesión a nivel nacional, lo mejor para hacer sustentable el negocio es que les otorguen varias concesiones regionales para que puedan sacarles el jugo máximo. Esto, por supuesto, hace más complejo el proceso de licitación.